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8M: el Municipio B reafirma su compromiso con la igualdad de género

Una fecha que invita a reflexionar sobre las luchas históricas de las mujeres por la igualdad de derechos.

En el Día Internacional de la Mujer, el Municipio B renueva su compromiso con la igualdad de género, la defensa de los derechos de las mujeres; una fecha que invita a reflexionar sobre las luchas históricas de las mujeres por la igualdad de derechos y a reafirmar los compromisos necesarios para avanzar hacia una sociedad libre de desigualdades.

Reconocer todas las formas de trabajo

El 8M también es una oportunidad para reconocer todas las formas de trabajo que realizan las mujeres. Además del empleo formal, las mujeres sostienen diariamente tareas de cuidado y trabajo doméstico no remunerado, fundamentales para el funcionamiento de la sociedad, pero históricamente invisibilizadas.

La Encuentra del Uso del Tiempo y Trabajo No Remunerado de 2021-2022 muestra que en Uruguay las mujeres dedican casi el doble de tiempo que los varones al trabajo no remunerado.

En promedio, las mujeres destinan 34,4 horas semanales a estas tareas, mientras que los varones dedican 20,6 horas. Además, las mujeres invierten casi dos tercios de su tiempo en trabajo no remunerado (61,4%) y algo más de un tercio en trabajo remunerado (38,6%), mientras que en el caso de los varones la relación se presenta de forma inversa.

Estos datos reflejan que la división sexual del trabajo continúa siendo desigual y que la corresponsabilidad de género en las tareas domésticas y de cuidado sigue siendo un desafío para la sociedad uruguaya.

Fuente: Sistema de Información de Género, Inmujeres - Mides, con base en INE 2022.

Barreras que aún persisten

A pesar de los avances logrados en materia de derechos, persisten barreras que limitan el acceso de las mujeres a espacios de decisión y reconocimiento en ámbitos académicos, laborales y profesionales.

El llamado techo de cristal continúa operando como un obstáculo que dificulta el desarrollo pleno de muchas mujeres, incluso en áreas como la ciencia, la investigación o los cargos de liderazgo.

El cuidado como derecho

Promover la corresponsabilidad social y de género es clave para reducir las cargas desiguales de cuidados que recaen mayoritariamente sobre las mujeres.

El cuidado es un derecho que debe ser garantizado y compartido por toda la sociedad.

Asimismo, es importante reconocer que estas desigualdades se profundizan en algunos colectivos. Las dificultades de acceso al trabajo afectan especialmente a mujeres afrodescendientes, migrantes y disidencias, quienes enfrentan múltiples formas de discriminación.

Otro aspecto relevante es la llamada feminización del envejecimiento. Debido a su mayor expectativa de vida, las mujeres suelen requerir más cuidados en la vejez y, al mismo tiempo, muchas de ellas han dedicado gran parte de su vida al cuidado de otras personas.

Además, las mujeres mayores viven solas en mayor proporción que los varones y enfrentan formas específicas de discriminación asociadas tanto a la edad como al género.

En este contexto, el 8 de marzo es una oportunidad para seguir visibilizando estas desigualdades, reconocer los avances alcanzados y reafirmar el compromiso colectivo con la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.